Durante dos días se realizó en el Hilton “Novias Glam”, una expo dedicada a mostrar lo último en organización de festejos. Los casamientos y los cumpleaños de 15 se reparten la mayoría de las opciones, pero también hay ideas para otros tipos de reuniones.

La luz y la tecnología -ya no sólo en el cotillón- ganan terreno, se instalan e incluso reemplazan parte de la decoración. La onda verde llega en forma de jardines verticales en los salones o invitaciones virtuales que no implican el uso de papel. Claro que lo clásico y lo más tradicional no deja de tener su lugar, aunque siempre en una versión más moderna. Las fiestas sin almuerzo o cena, sino con fingerfoods para descontracturar las veladas, hacen desaparecer las mesas formales e imponen los livings y las barras con banquetas altas.

Una mesa nupcial de estilo francés, pintada de un perfecto negro. Floreros de cristal tallado, con imponentes adornos florales naturales en tonos blancos, marfil y rosa pálido. Individuales y servilletas de tela negra. Y alrededor de la mesa, las estrellas del salón: sillas Dior (diseñadas para la maison francesa Christian Dior) de acrílico transparente. Unos pasos más adelante, como continuación de la mesa principal, un pequeño living con sillones y mesas también de estilo francés, todo en blanco o marfil. Entre la madera y el plástico, entre el negro y el blanco inmaculado, pareciera haber contraste. Pero en realidad lo que se logra es un delicado equilibrio entre lo antiguo y lo moderno. Y esa será una de las tendencias que se verán este año en las bodas y eventos más tradicionales y formales. Blanco, negro y espejados son las claves cromáticas, mientras que los colores vibrantes serán más vistos en los cumpleaños de 15, explica Roberto Pérez Nazar, organizador de “Novias Glam”.
Vegetación dentro del salón
Los jardines verticales que crecen y refrescan bares, tiendas, muros y edificios en las ciudades echarán raíces este año en los salones de eventos. En oposición al estilo más formal del punto anterior, la ambientación con paredes de vegetación serán más bien para reuniones informales. Esta tendencia viene de la mano del impulso cada vez más fuerte de descontracturar por completo las fiestas de casamiento y de 15, en las que comienzan a desaparecer las mesas para sentarse a cenar y se reemplaza por fingerfoods que se comen de parado, en livings o en barras con banquetas altas. La idea es circular, desplazarse, hacer sociales e interactuar con todos los invitados y borrar cuanto sea posible las delimitaciones de los espacios.
Piso interactivo: para jugar con la luz toda la noche
La tecnología ahora pasa a ser parte del decorado -y del atractivo- de una fiesta. Este año se empiezan a ver los pisos interactivos: alfombras vinílicas donde se proyectan imágenes que juegan con los pasos de los agasajados o de los invitados. Las posibilidades son infinitas y su poder magnético también: a no sorprenderse si un invitado queda “tildado” toda la noche jugando con el piso. Las mesas con luces led, el mapping (proyecciones sobre la torta u otros objetos del salón) y las pantallas ganan terreno este año. De hecho, con la tecnología del mapping se puede ambientar íntegramente una fiesta sin utilizar objetos, al modo de una decoración virtual hecha con luz, lo que puede ser muy útil, por ejemplo, si se quiere combinar dos estilos de fiesta en dos momentos distintos de la noche.
Tragos ahumados: show y sabor
Si hay quienes se quedarán enganchados con las alfombras interactivas, habrá otros que saquen primera fila para acodarse en la barra a ver actuar al bartender. En el circuito de la coctelería están en alza los tragos ahumados, una técnica que realza el sabor de los cocteles y también le aporta unos gramos de exotismo. Para ahumar los tragos se utiliza, ni más ni menos: humo. El proceso es llamativo, porque se emplea un ahumador eléctrico que ayuda a quemar viruta de cedro, nogal, roble o cualquier madera que se use normalmente en gastronomía. Entonces, además del sabor, hay un poco de show para ver el procedimiento y compartir una charla con el protagonista de la barra. En las bodas tucumanas esta tendencia todavía está en su fase de despegue, admite el chef Gustavo Giardina, pero a medida que avance el año y la gente se anime comenzará a ser una llamativa opción.
Invitaciones
Las tarjetas virtuales, principalmente en formato de video, que se reparten por WhatsApp o por mail y se reciben en el celular siguen creciendo como una opción práctica, cómoda, ecológica y económica. Pero por supuesto hay quienes todavía creen que las invitaciones quedan en el aire si no hay un papel y un sobre mediante. Para ellos, la tendencia de este año es la papelería calada de alta precisión, con diseños que se pueden personalizar con mucha amplitud. Eso para quienes buscan algo más moderno, pero los que opten por algo más clásico tendrán varias opciones de estampados “románticos”: tramas de flores de pequeño tamaño y colores -en general- pasteles.
Candy bar
La mesa dulce continúa ganándole protagonismo a la torta de bodas, con miles de colores, formas y texturas que la hacen todo un elemento que hasta forma parte de la ambientación del salón. Ahora, la mesa dulce va por más: los carritos tipo “candy bar” callejero entran a la fiesta para endulzar la vista y los paladares.
Bonus track
Más que una tendencia, es una propuesta. Las planners Julieta Doyharzabal y Lourdes Omill conocieron México y quedaron deslumbradas por la mixtura interminable de colores que, en el caos, logra una armonía perfecta. Y así como en los mercados, en las fiestas y en los eventos populares mexicanos la decoración es casi íntegra con guirnaldas y objetos de papel, ellas quieren replicarlo en las reuniones locales. Todavía no han aparecido audaces, pero confían en que algunos se animarán.

> Muebles de estilo en versión moderna

Una mesa nupcial de estilo francés, pintada de un perfecto negro. Floreros de cristal tallado, con imponentes adornos florales naturales en tonos blancos, marfil y rosa pálido. Individuales y servilletas de tela negra. Y alrededor de la mesa, las estrellas del salón: sillas Dior (diseñadas para la maison francesa Christian Dior) de acrílico transparente. Unos pasos más adelante, como continuación de la mesa principal, un pequeño living con sillones y mesas también de estilo francés, todo en blanco o marfil. Entre la madera y el plástico, entre el negro y el blanco inmaculado, pareciera haber contraste. Pero en realidad lo que se logra es un delicado equilibrio entre lo antiguo y lo moderno. Y esa será una de las tendencias que se verán este año en las bodas y eventos más tradicionales y formales. Blanco, negro y espejados son las claves cromáticas, mientras que los colores vibrantes serán más vistos en los cumpleaños de 15, explica Roberto Pérez Nazar, organizador de “Novias Glam”.

> Vegetación dentro del salón

Los jardines verticales que crecen y refrescan bares, tiendas, muros y edificios en las ciudades echarán raíces este año en los salones de eventos. En oposición al estilo más formal del punto anterior, la ambientación con paredes de vegetación serán más bien para reuniones informales. Esta tendencia viene de la mano del impulso cada vez más fuerte de descontracturar por completo las fiestas de casamiento y de 15, en las que comienzan a desaparecer las mesas para sentarse a cenar y se reemplaza por fingerfoods que se comen de parado, en livings o en barras con banquetas altas. La idea es circular, desplazarse, hacer sociales e interactuar con todos los invitados y borrar cuanto sea posible las delimitaciones de los espacios.

> Piso interactivo: para jugar con la luz toda la noche

La tecnología ahora pasa a ser parte del decorado -y del atractivo- de una fiesta. Este año se empiezan a ver los pisos interactivos: alfombras vinílicas donde se proyectan imágenes que juegan con los pasos de los agasajados o de los invitados. Las posibilidades son infinitas y su poder magnético también: a no sorprenderse si un invitado queda “tildado” toda la noche jugando con el piso. Las mesas con luces led, el mapping (proyecciones sobre la torta u otros objetos del salón) y las pantallas ganan terreno este año. De hecho, con la tecnología del mapping se puede ambientar íntegramente una fiesta sin utilizar objetos, al modo de una decoración virtual hecha con luz, lo que puede ser muy útil, por ejemplo, si se quiere combinar dos estilos de fiesta en dos momentos distintos de la noche.

> Tragos ahumados: show y sabor

Si hay quienes se quedarán enganchados con las alfombras interactivas, habrá otros que saquen primera fila para acodarse en la barra a ver actuar al bartender. En el circuito de la coctelería están en alza los tragos ahumados, una técnica que realza el sabor de los cocteles y también le aporta unos gramos de exotismo. Para ahumar los tragos se utiliza, ni más ni menos: humo. El proceso es llamativo, porque se emplea un ahumador eléctrico que ayuda a quemar viruta de cedro, nogal, roble o cualquier madera que se use normalmente en gastronomía. Entonces, además del sabor, hay un poco de show para ver el procedimiento y compartir una charla con el protagonista de la barra. En las bodas tucumanas esta tendencia todavía está en su fase de despegue, admite el chef Gustavo Giardina, pero a medida que avance el año y la gente se anime comenzará a ser una llamativa opción.

> Invitaciones

Las tarjetas virtuales, principalmente en formato de video, que se reparten por WhatsApp o por mail y se reciben en el celular siguen creciendo como una opción práctica, cómoda, ecológica y económica. Pero por supuesto hay quienes todavía creen que las invitaciones quedan en el aire si no hay un papel y un sobre mediante. Para ellos, la tendencia de este año es la papelería calada de alta precisión, con diseños que se pueden personalizar con mucha amplitud. Eso para quienes buscan algo más moderno, pero los que opten por algo más clásico tendrán varias opciones de estampados “románticos”: tramas de flores de pequeño tamaño y colores -en general- pasteles.

> Candy bar

La mesa dulce continúa ganándole protagonismo a la torta de bodas, con miles de colores, formas y texturas que la hacen todo un elemento que hasta forma parte de la ambientación del salón. Ahora, la mesa dulce va por más: los carritos tipo “candy bar” callejero entran a la fiesta para endulzar la vista y los paladares.

Bonus track

Más que una tendencia, es una propuesta. Las planners Julieta Doyharzabal y Lourdes Omill conocieron México y quedaron deslumbradas por la mixtura interminable de colores que, en el caos, logra una armonía perfecta. Y así como en los mercados, en las fiestas y en los eventos populares mexicanos la decoración es casi íntegra con guirnaldas y objetos de papel, ellas quieren replicarlo en las reuniones locales. Todavía no han aparecido audaces, pero confían en que algunos se animarán.

Fuente